Destinos que conozco y que me gustaría conocer.
Leyendo mi anterior artículo me he dado cuenta de que no os he contado la leyenda de esta curiosa fuente. Aunque existen varias versiones de la historia, la más extendida cuenta que un comerciante (de los muchos que cada semana cruzaban las puertas de la muralla de Bruselas para vender en el mercadillo) perdió a su hijo entre la muchedumbre. El pueblo se volcó en la búsqueda del pequeño, que apareció dos días más tarde sin mucho aspecto de preocupación, haciendo pis en la calle. En agradecimiento a los vecinos, el padre le regaló al Ayuntamiento esta estatua.
Es típico regalarle ropita al niño. Por ejemplo, cuando hay un acontecimiento deportivo se le pone la camiseta del equipo correspondiente. Junto a la fuente hay una placa que indica los trajes que va a llevar cada mes. Según nuestra guía, el 8 de septiembre el meón siempre se viste con el traje asturiano. Extremadura celebra la fiesta de la Comunidad Autónoma el mismo día que Asturias, ¡algún año podrían disfrazarle de extremeño!
Cerca de la Grand Place encontramos también a la Niña meona. Esta fuente pertenece a un restaurante y está protegida por rejas que hacen difícil verla, pero ya que hemos visto al nene, no nos vayamos de la ciudad sin ver a la nena.