Destinos que conozco y que me gustaría conocer.
Finalmente he pasado el puente del 15 de agosto en Huelva, porque Andalucía me cae más cerca que Valencia. Eso sí; que conste que tengo la costa levantina en mente y en cuanto pueda me escaparé a visitarla.
Ir de camping es una forma muy económica de pasar las vacaciones. Dos noches en Doñana nos salieron por 26€ por persona. Dormir en una tienda de campaña me parece bastante incómodo, por la noche pasas frío y en cuanto sale el primer rayo de sol la tela plastificada hace efecto invernadero, pero lo importante es que por fin he pisado la playa y me he echado unas risas con mis amigas.
El camping de Doñana es enorme y está muy bien preparado. Me sorprendió que incluso hay clases particulares para los niños. Creo que hay muchas familias que vienen aquí todos los años, porque vi grupos de chicos con bicicletas que parecían conocerse de ocasiones anteriores. La gente va preparadísima, sobre las mesas plegables no faltaban ni los televisores. ¡Incluso había un grupo que se había llevado el frigorífico de casa!
Las instalaciones de Doñana son enormes: piscina, supermercado, hamburguesería, quioscos… Tal vez eché en falta más juventud, porque predominan las familias con niños (y con perros, por cierto).
Lo mejor es la salida directa a la playa desde el recinto.
Valoración final de la experiencia: divertida. Os dejo una foto de unas cabañas que me parecieron muy graciosas: